En voz baja:

El ajuste K (*Agrupación Judiciales Clasistas)

(07-09-2014) Mientras el gobierno de Cristina impone un ajuste en regla a los trabajadores y oprimidos, con la complicidad de los partidos patronales y la burocracia sindical, las fuerzas de seguridad son su garante con espionaje y palos.

El giro ortodoxo del gobierno de Cristina se nota desde varios lugares. A la devaluación producida en el mes de enero, marcando el rumbo de un gobierno capitalista en regla, donde el proyecto nacional y popular encuentra sus límites. Esos límites son bien claros y contundentes: la crisis la pagan los trabajadores!

Para ello ha tenido un recurso harto conocido en la historia política de este país. En primer lugar (y más allá de los gritos para la tribuna que se parecen más al cacareo de una gallina en el gallinero) es cerrar filas con los empresarios. Para ello ha devenido en un gobierno como la propia presidenta lo define: “un pagador serial” de todas y cada una de las “obligaciones”, llegando al punto de ceder soberanía a extraña jurisdicción (como resulta ser el caso de Griessa).

En segundo lugar, cierra filas con lo peor de la burocracia sindical. El caso más emblemático es el de Pignanelli que no se cansa de pasear por radio y TV (de la opo o de la Corpo) anunciando la caza de “zurdos” en las fábricas. O las posiciones de alcahuetes aplaudidores como Caló o Yaski.

En tercer lugar, los políticos patronales que exigen que el ajuste lo lleve adelante este gobierno, garantizando una transición ordenada de cara al 2015. En consecuencia, nada dicen ni van a decir sobre el brutal ajuste que cae sobre la espalda de los trabajadores, ni sobre una nueva y posible devaluación que seria un nuevo ataque al salario. Sólo caminan lo más rápido posible hacia las presidenciales del 2015.

La “Santa Alianza” se mueve bajo la supervisión del médico militar Berni, quien instala su candidatura en la provincia de Buenos Aires desde un helicóptero, en una posición caricaturesca de un Rambo propio de este lateralidad, es decir del tercer mundo.

La Federal, la bonaerense, la Prefectura y la fuerza modelo (según dichos de la propia Presidenta) la Gendarmería son los celosos guardianes de la Patria,  que ajusta a fin de garantizar la Tasa de Ganancia de una burguesía “criolla” que hace ya muchas décadas demostró que  es incapaz de impulsar el desarrollo capitalista de Argentina y la saque de su atraso.

Queda claro que de una u otra manera todos se mueven al ritmo de una burguesía que en pos de mantener su alta tasa de ganancia mantiene todos los recursos intactos y las variantes que garanticen la continuidad de la explotación.

Garantísmo del ajuste

Desde las páginas de Judiciales Clasistas, allá por el 2012 denunciamos la militarización de edificio de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires y distintos edificios de tribunales en el histórico conflicto desarrollado durante ese año.

Hicimos público, las tareas de inteligencia de la bonaerense, cuyo final fue “armar” un sumario contra el activismo y una causa penal instruida por el Fiscal todo terreno –de la derecha- Marcelo Romero contra nuestro compañero Marcelo Canale.

Escasos días posteriores a estos hechos, los compañeros de ATE-Educación en un procedimiento propio de la última genocida dictadura son detenidos. La movilización del conjunto de los trabajadores impidió el traslado de los mismos a unidades penitenciarias y finalmente la libertad de los compañeros.

Devaluación, paritarias a la baja y en cuotas y la actual fase del ajuste: despidos y suspensiones no sólo se garantiza con el apoyo de los políticos patronales, ya que los gritos del 2001 están a la vuelta de la esquina. Los claro/oscuros de la Argentina  están a flor de piel. Y eso requiere de los escudos y palos protectores de las fuerzas de seguridad: Prefectura y Gendarmería fundamentalmente.

El ajuste no puede pasar

Sin embargo, los claros/oscuros de la Argentina también están en los trabajadores y oprimidos: una nueva generación de trabajadores y activistas que marcan los trazos gruesos de lo que en un futuro puede ser un nuevo clasismo marcan el camino.

Los históricos conflictos de los trabajadores judiciales de los años 2011 y 2012 marcaron la aparición de una nueva generación de activistas que lograron durante mucho tiempo doblar el brazo de una burocracia que entrega año a año el salario.

Esa misma generación se vio en la rápida movilización y permanencia durante toda una noche de frio y lluvia por la libertad de los compañeros de ATE-Educación.

El inicio del año puso en la calle a miles de docentes en un conflicto también histórico.

A las huellas que viene dejando el sector de trabajadores del Estado, con el ajuste brutal de Cristina parió una generación de obreros industriales que no sólo desafian a la alianza gobierno-patronal sino también a la podrida, alcahueta, buchona y gorila burocracia sindical de Pignanelli y Caló.

GESTAMP, LEAR y DONNELLEY han servido para poner a la luz a toda una nueva generación sino también para marcar el rumbo de la lucha para frenar los despidos y suspensiones del ajuste K.

Sin lugar a dudas que la gesta del puente grúa en GESTAMP y los cortes de la Panamericana de los trabajadores de LEAR y DONNELLEY no sólo desafían al médico-militar y pre-candidato del FPV Berni, sino también traen al debate de lo mejor de la vanguardia sobre las estrategias de lucha, marcando el camino de las futuras luchas del movimiento obrero.

Desde Judiciales Clasistas participamos en los Plenarios del SUTNA San Fernando como primer polo de debate, y desde ese espacio llevamos la política de la eliminación al impuesto al salario; medida que llevamos a la AJB Quilmes y a la AJB Provincial  (ya que fue aprobada por mayoría en el Congreso de San Martín votando en contra de dicha medida los congresales del yaskismo, y los Congresales de la Lista Celeste aliados del gobierno nacional).

En marzo de este año participamos activamente del Encuentro del Sindicalismo Combativo, integrando su Mesa Provisoria. Impulsamos desde el ESC no sólo un 1 de mayo unitario, sino que de manera activa participamos en los paros generales del 10 A y 28 A en el Puente Pueyrredon con una clara delimitación de la burocracia de Moyano, Barrionuevo y, Micheli.

Con la misma perspectiva participamos en las elecciones de la CTA Micheli con una lista nacional antiburocrática y clasista, marcando no sólo una delimitación bien clara contra la burocracia sino también una delimitación con las políticas oportunistas y abstencionistas que niegan a los trabajadores la posibilidad real de pelear contra la burocracia en todos los terrenos y que muestran su verdadero rostro: no están dispuestos a luchar por la independencia política de los trabajadores.

Entendemos que resulta prioritario construir una alternativa al modelo de ajuste del gobierno, llamando a todos los trabajadores judiciales que participan del Plenario del SUTNA San Fernando, el Encuentro del Sindicalismo Combativo de Atlanta, y de todos aquellos que día a día resisten y enfrentan a burocracia que año a año entrega nuestras luchas a construir un polo de lucha donde la bandera de los trabajadores judiciales y del conjunto del movimiento obrero no sea entregada por proyectos políticos personales a la patronal o el gobierno de turno.


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